Derechos de autor en el mundo P2P: el retorno.

TJUE, derechos de autor
Oct23Nuestro particular resumen de la importante sentencia del TJUE sobre el p2p y los derechos de autor.

Por José Manuel Sendín (Kuartillo)
// Son 813 palabras. Esto se lee en, nah, 4 minutos, 3 segundos.

Después de la serie que nos hemos currado sobre la licencia GPLv2 (aquí, aquí, y aquí) cambiamos de tercio para traeros la actualidad más candente. Nada como destripar una sentencia europea para empezar bien la semana… y es que la semana pasada, además del escándalo que se ha montado en el Tribunal Supremo por la sentencia del impuesto de las hipotecas, el TJUE dictó una sentencia en el asunto C-149/17, que resuelve dos cuestiones prejudiciales planteadas por un tribunal alemán.

Resumen del asunto: Tenemos un señor alemán, titular de una línea de acceso a internet. Se compra un audio libro, lo pone, supuestamente, a disposición de un número indeterminado de usuarios de internet a través del sistema p2p y se queda tan ancho. El titular de los derechos de autor sobre esa obra le requiere para que lo retire y como el señor alemán no le hace caso, lo demanda. Lo que ocurrió a continuación no te sorprenderá. Mucho.

En primera instancia gana el señor alemán, así que el titular de los derechos de autor recurre. Y al juez de segunda instancia al que le toca el asunto le entran dudas, por si el derecho alemán contradice varias directivas sobre propiedad intelectual, y pregunta directamente al TJUE, que para eso está.

¿Qué dice el derecho alemán para que haga dudar al tribunal de München?

En esencia la normativa alemana recoge que quien acuse a otro de cometer este tipo de infracciones tiene que acreditarlo (¡muy loco todo!) pero sobretodo ,y aquí viene lo importante, la jurisprudencia del Tribunal Supremo de lo Civil y Penal de Alemania (Bundesgerischtshof) interpreta el artículo 97 de su ley de derechos de autor y los derechos afines a los derechos de autor, de la siguiente manera:

"...el titular de una conexión a internet es el autor de dicha infracción siempre que ninguna otra persona hubiera podido utilizar esa conexión en el momento en que dicho perjuicio se produjo. Sin embargo, si la conexión a internet no era suficientemente segura o se puso deliberadamente a disposición de otras en el momento en que se cometió la infracción, entonces no cabe presuponer que el titular de la conexión la hubiera cometido".

O sea, que si el señor alemán se quiere librar, tiene que identificar a esas personas que pudieron acceder a internet a través de su conexión para librarse. Hasta aquí todo correcto, pero el derecho alemán sigue adelante como una salchicha Bratwurst en un panecillo caliente…

"...Dicho titular se libera de dicha carga subsidiaria si señala que otras personas, cuya identidad, en ese caso, especifique, tenían acceso autónomo a su conexión a Internet y, por lo tanto, pudieron cometer la presunta infracción de los derechos de autor. Sin embargo, si un miembro de la familia tuvo acceso a la conexión, el titular no está obligado a proporcionar detalles adicionales sobre el momento y la naturaleza del uso de esa conexión, habida cuenta de la protección del matrimonio y de la familia garantizada por el artículo 7 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (en lo sucesivo, «Carta») y por las disposiciones correspondientes del Derecho constitucional alemán".

Vale, entonces tenemos al señor alemań que se compra el audio libro, lo pone a disposición de gente, se le cuelan por la red y para librarse del castigo por cagarse en los derechos del autor del audio libro tiene que identificar a esa “gente”, salvo que sean familia… ¿A que no adivináis lo que hizo el señor alemán? Chivarse y decir que sus padres también tenían acceso a esa conexión, sin especificar nada más, lo que en teoría tendría que dar lugar a la desestimación de la demanda por no poder identificar las condiciones del acceso.

Preguntas del tribunal alemán al TJUE

El juez de München, al estudiar el caso, suponemos que pensó que este resquicio jurídico podría ir en contra de dos directivas de la Unión Europea (ésta y ésta, por si queréis echar un ojo) y decidió no pillarse las manos, suspendió el proceso y elevó la consulta. Lo que dijo el TJUE te sorprenderá… porque dijo que, efectivamente esas normas alemanas estaban en clara contradicción con las directivas europeas al hacer imposible poder probar que se había cometido una vulneración de los derechos de autor amparándose en que los supuestos infractores eran familia. Por encima de la familia (al menos en su concepción alemana) está el derecho de autor, y la propiedad intelectual.

Y ahora en Alemania esto hay que aplicarlo a todos los casos sucesivos, porque todos los jueces quedan vinculados a interpretar su derecho interno de acuerdo a esta sentencia, que en esencia es entender que se reconozca la responsabilidad civil del titular de la conexión a internet de que se trate independientemente de su posición familiar.

Imagen: Photo by Patrick Hendry on Unsplash

 

 


Publicado el 23 de octubre de 2018