Problemas legales del desarrollo web

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May16Vale, tengo una web o me dedico a hacer webs para otras personas: tengo que cumplir alguna norma o todo vale?

Por :NO{legaltech}
// Son 1299 palabras. Esto se lee en, nah, 6 minutos, 29 segundos.

Cada vez sois más los que os animáis con las páginas web, y dejando de lado el tema “de-verdad-de-verdad-la-necesito”, desde NoLegalTech entendemos que es necesaria una reflexión más profunda sobre el tema. Porque os creéis que una web es como tener un perro, y no, tener un perro implica sacarlo de paseo, educarlo, darle amor, alimentarlo. Venga, empezamos por el principio.

 Abrimos hilo...

Hace diez años tener una página web era sinónimo de ser moderno e innovador. Hablamos de cuando tener tarifas de datos en los primeros smartphones no era nada barato, cuando las redes sociales eran algo que acababa de nacer, cuando usar email era cool, pues ahí tener una web o un blog te proporcionaba una visibilidad nunca antes conocida. Cuando entrabas en una web esperabas lo que hiciese falta hasta que cargase totalmente, y te daba tiempo a preparar un café, porque simplemente era maravilloso...ahora los buscadores te penalizan si tu web tarda más segundos de lo normal en cargarse. Los tiempos cambian.

En la actualidad existen tantas webs y tanta información que si no sales en los cinco primeros puestos de cualquier navegador estás muerto. Evidentemente para una web nueva esto no es sencillo, requiere tiempo y constancia, por eso nos preguntamos si no hay otras formas menos complejas de conseguir esa repercusión, de conseguir que la gente sepa que existes y que le ofreces.

Uno de los síntomas más evidentes de que algo está cambiando es la proliferación de las websapp, sí, las aplicaciones de escritorio (nosotros amamos la de slack, por ejemplo), y cada vez más las webs más populares están intentando hacerse un hueco en este mundo. Si utilizas el sistema operativo de Bill Gates tendrás desktopp app de casi todo (Netflix, trello, slack, skype, etc.) si usas MacOS también tendrás un montón y el catálogo se reduce si usas GNU/Linux, pero en definitiva, estas aplicaciones han llegado para quedarse (chupito).

Si por el motivo que sea quieres tener una web/blog e intentar sacarle provecho, siendo consciente de todo el trabajo que lleva, recuerda la metáfora del perro: hay que tratarla bien. Así que no eches a perder el esfuerzo, el tiempo y el dinero que inviertes en una web poniendo un aviso legal de mierda. Nosotros hemos acuñado el concepto de “MLV”, o Mínima Legalidad Viable, gracias a nuestro amigo David Pombar, que fue quien tuvo la idea original.

En el mundo de las páginas web, la MLV está constituída por la santísima trinidad: aviso legal/ términos y condiciones; política de cookies y política de privacidad.

Mirad, aquí todos hemos hecho alguna vez un ctrl+c…ctrl+v de alguna página para cumplir el trámite y listo. No pasa nada, si cuando algún cliente no puede pagarnos para hacer unas buenas somos los primeros en decirle que las copie de algún lado. Pero sobre todo insistimos en que sean comprensibles. No es un requisito legal que la gente prefiera arrancarse los ojos que acabar de leerse vuestros avisos legales, en serio, ni hace falta que tos textos sean ininteligibles e imposibles para que cumplan su objetivo. Simplemente tienen que explicar lo que hace la web, y lo que el titular de la web hace con la información que recaba. Poco más, no hay que ponerse loco. Os hacemos un esquemita:

 


1. AVISO LEGAL: quien soy y qué ofrezco. Si usas la web como escaparate o portfolio, poco más hay que añadir. Si tienes unn E-commerce, detalla el proceso de compra. Yno seáis tacaños con las explicaciones, recordad que en caso de duda la ley protege al consumidor. Si hay un proceso de registro de usuarios o de creación de perfiles, explícalo también. Aclara la propiedad intelectual de la web con alguna licencia (a ser posible de Creative Commons), y pon un disclaimer de responsabilidad. Y ya esta.

2. COOKIES: La receta de las galletas tiene que explicar lo que es una galleta, y como se cocina. En una política de cookies explica qué es una cookie, qué tipo de cookies utilizas, cómo eliminarlas y sobretodo detalla su finalidad y cuando tiempo duran en el dispositivo, que puede ser durante la sesión, segundos, días o años.

Si no sabes como hacerlo, puedes usar nuestro monstruo de las galletas particular, que es libre y te las va localizando (es la versión 1.0, estamos en ello), o busca algún artículo que explique bien como hacerlo. Google ayuda mucho en este caso.

3. POLÍTICA DE PRIVACIDAD: En todas nuestras charlas cuando hablamos sobre este tema dejamos claro que la política de privacidad que se pone en las webs es una parte de la política de privacidad de la empresa (por ej si también tienes una tienda física). El RGPD ha establecido un contenido mínimo que tampoco es que difiera mucho del anterior, como es identificar al titular de la web, la manera en ponerte en contacto con ella, explicar el tipo de datos recolectas y para qué y con quién los utilizas y compartes. El próximo 25 de mayo se producirá el efecto 2000: el retorno y anda todo el mundo eléctrico. No hay que tenerle miedo al RGPD pero vamos, que no lo dejéis para el 30 de febrero.

¿Y esto es todo lo que necesito en la web para hacer lo que me de la gana con ella? No. Si es que de todo hay en la viña del Señor… Hemos visto webs con unos textos legales buenísimos, pero que luego se pasan todo por el forro y la propia estructura de la web es la ilegal. Ni podemos dejar que nuestros usuarios escriban lo que les de la gana en ella, ni podemos fijar las condiciones del e-commerce ignorando las propias condiciones de la plataforma que usemos o la legislación de consumidores, ni puedes fijar una limitación de responsabilidad que se salte la Ley de servicios de la sociedad de la información y del comercio electrónico. Ni la nacional ni la autonómica, si existe. Así que ponle más atención a estos posts, que te pueden evitar algún disgusto.

Todo esto que os hemos contado es importante si eres un usuario de uno de los múltiples servicios que te permiten tener una web, como por ejemplo WordPress. Sin embargo, si te dedicas a hacer páginas web tus preocupaciones pueden ser otras, dependiendo de lo que ofrezcas. No ofrezcas soporte legal si no sabes lo que es eso, y además ten en cuenta cuando hagas una web las siguientes cositas:

  • respeta las licencias de todo el material que utilices: librerías (no decimos nada y lo decimos todo), imágenes (existen bancos de imágenes), temas (en su caso no suprimir los títulos de copyright)...
  • elabora por escrito tus presupuestos y hojas de encargo en donde detalles a lo que te obligas (las palabras se las lleva el viento), lo que se excluye y las condiciones del pago.
  • cumple tus obligaciones fiscales (si eres autónomo ya sabes a lo que nos referimos…).
  • Si subcontratas partes de la web, como hacer el logo, asegúrate de obtener los derechos de uso y permiso para la cesión de datos personales.

Y si tenéis alguna duda, preguntad a profesionales. No tiene que ser a nosotros, a cualquier otro que pueda daros una opinión un poco fundamentada de como se hacen bien las cosas, que como nosotros hay más por ahí.

Fin del hilo.


Publicado el 16 de mayo de 2018