Mínima Legalidad Viable (MLV)

Mínima Legalidad Viable (MLV)
Jul17Siempre insistimos en que el término no es nuestro: su autor intelectual es David Pombar, pero se ha convertido en una marca de la casa. No es que nos lo hayamos apropiado, pero nos parece una idea tan genial que no nos cansamos de repetirla. Menos es más

Por Bárbara Román
// Son 978 palabras. Esto se lee en, nah, 4 minutos, 53 segundos.

Si innovar es, según la RAE, "mudar o alterar algo, introduciendo novedades", está claro que la innovación va en el ADN de esta empresa. Lo nuestro es alterar (cosas y personas, no distinguimos). Primero "alteramos" el nombre de la empresa porque el señor registrador central nos dijo que ya estaba reservado por otros, después "alteramos" los ánimos de algunos porque siendo abogados nos metimos en temas tech, después "alteramos" el negocio inventando conceptos como Saas Legal y ahora "alteramos" contratos porque los hacemos con Git a gusto del cliente. Así somos, una joya.

Lo que nos gusta de verdad es entender a nuestros clientes, y seamos realistas: a las empresas tecnológicas no les gustan los abogados en general, ni el derecho en particular. Básicamente no entienden para qué sirve, lo perciben siempre como un obstáculo o un límite a su trabajo y hasta que no se ven obligados a afrontar un problema legal, se niegan estoicos a acudir a un profesional del derecho. ¿Qué íbamos a hacer nosotros, evangelizar sobre los beneficios de tener un abogado development-friendly que entienda tu negocio? Pues no. Se trataba más bien de solucionar un problema fundamental de comunicación con nuestros clientes, así que adoptamos la norma del "menos es más" y la de "si no puedes con tu cliente, únete a él", y se lo pusimos fácil. Así nace la MLV. Bueno, así y con la aportación de Pombar.

Alguna vez la hemos comentado en este blog pero ¿qué significa optar por una MLV en tu negocio? Para nosotros es la garantía de que al menos el cliente comprende la situación legal, la naturaleza de su problema y tiene toda la información para obrar en consecuencia. Y a partir de ese momento la pelota queda en su tejado. A nosotros, la Mínima Legalidad Viable nos permite aprender sobre los clientes de forma continua. Se trata de una versión light de lo que sería la cobertura legal que necesitan, con el menor esfuerzo posible por su parte (y el máximo por el nuestro priorizando, condensando, simplificando y asesorando), de forma que el cliente pueda continuar trabajando en su proyecto sin mucho riesgo y sin odiar profundamente a los abogados que lo asesoran. Por poner un ejemplo: un desarrollo de software que recoja datos sanitarios de los usuarios, o una web donde se suban contenidos por menores. Los requerimientos legales van a ser bastantes, pero hay un mínimo sin el que no vas a poder vivir: licencia, privacidad, registro, consentimiento, términos en la web. En sus negocios: pactos, contratos con usuarios, distribución, ventas. Cada cliente decide qué quiere y en qué momento, pensando en lo que necesita, en los siguientes pasos de su negocio, en la inversión que tiene que hacer. Nosotros nos ponemos a su disposición para que entienda el marco legal o normativo donde se mueve, hacemos un "backlog" jurídico de lo que probablemente necesite y se configura la MLV a gusto del consumidor. Con proridades, plazos, condiciones mínimas, y sobre eso se inicia un proceso de trabajo legal.

Quizá no necesitas los contratos con los usuarios finales listos, porque aún no tienes usuarios o estás pensando cómo comercializar el producto. A lo mejor lo importante es dejar ya repartidas las participaciones o decidir qué tipo de empresa vais a ser. Puede que incluso pueda esperar la empresa si queréis lanzar ya la web, y la prioridad sea definir bien la relación con los usuarios de la web y la información sobre el funcionamiento. Esa MLV entendida como abanico de "features" legales permite que nuestros clientes sean ágiles en sus movimientos, funcionen rápido y operen de manera segura en el ámbito legal. Tiene suficiente flexibilidad para ir avanzando poco a poco, y nosotros encantados de ir creciendo con los clientes, por supuesto. Y los primeros en apuntarnos a una forma de trabajar escalada ;)

La información es poder. Antes de jugártela con una inversión de tiempo, dinero y energía en un negocio investiga cómo es el marco legal, porque incluso en un mundo civilizado como el nuestro existen malos entendidos, zonas grises, situaciones alegales (pocas, con el nivel normativo que tenemos en Europa) ...y algunas ilegales que seguro que prefieres descubrir al inicio de un negocio antes que al final o que provoquen su final. Leer artículos en Google es genial, y aprender de las experiencias de los demás (en eventos como la Tarugoconf, el NOSDAY o un Xantardev) pero al final cada uno sabe de lo que sabe, no estan descabellado dejarse aconsejar por los que saben de aquellas materias que se escapan del ámbito profesional de cada uno. Cuando lo que está en juego es tu empresa o la viabilidad de un negocio, los experimentos no parecen una buena idea. Al igual que cuando alguien se propone desarrollar algo, simplemente se preocupa de tener todo lo que necesita para empezar sabiendo que seguramente tendrá que añadir algo más, dentro de ese contenido mínimo debería estar incluida la MLV, siendo conscientes de que a futuro habrá que añadir más cosas pero para esa primera fase es suficiente.


Al igual que ocurre con los IDE, la relación con tu profesional del derecho se basa en el feeling, tienes que sentirte cómodo con su manera de trabajar y no tener miedo a tocarle todos los botones...figuradamente hablando. Nosotros os recomendamos que para buscar un buen abogado utilicéis la técnica SRA (search-read-ask) y cuando uno que os guste, dadle un margen y fiaros de él. Si tiene pegatinas o usa Git mucho mejor, you know, pero hay muy buenos profesionales en este país esperando para conoceros.

XD

 


Publicado el 17 de julio de 2018