Adiós 2019, hola 2020

cuentas anuales, transparencia, empresa líquida, datos abiertos, luces de bombilla, ideas
Ene07Entramos en el 2020 de cabeza, y no hay momento mejor para reflexionar sobre todo lo que hemos pasado en los últimos 12 meses, los nuevos retos que se nos presentan, y los aprendizajes que nos llevamos para esta nueva aventura. Sin censura.

Por Bárbara Román
// Son 1143 palabras. Esto se lee en, nah, 5 minutos, 42 segundos.

Las últimas semanas hemos estado enfrascados en un mega proyecto que tenemos entre manos secreto que se está gestando en la madriguera (no, no es el de Eventos jurídicos, es otro), sumado a nuestro habitual día a día de contratos, auditorías, programación e inventos varios. Desaparecidos bajo un montón de papeleo, con los últimos entregables del año, se nos echan las navidades encima y gracias que tuvimos tiempo de enviar las postales navideñas, por obra y gracia de Pepellou y Cerviño. En el texto agradecíamos a amigos, clientes, colaboradores y personas humanas en general por haber estado a nuestro lado en este 2019, y compartíamos algunas cifras con ellos. Hubo quien nos protestó, por entender que menudo privilegio compartir esas cosas con "los elegidos" y como aquí vergüenza, la justa, os pasamos el parte del año.

Ya que hemos (casi) cerrado la contabilidad y nos gustan las empresas que lo hacen, vamos a resumir estos doce meses pasados con las cifras más significativas de nuestras cuentas anuales:

  • Proyectos tech que hemos desarrollado: 5
  • Contratos nuevos que hemos diseñado: 20
  • Facturas emitidas (sin contar las del open space): 82
  • Importe medio por factura: 817
  • Facturas no cobradas: 2
  • Clientes con los que hemos trabajado por primera vez: 19
  • Clientes con los que hemos trabajador por última vez: 5
  • Clientes que nos dijeron que éramos muy caros, y les dimos el contacto de la competencia: 3
  • Temporadas nuevas del podcast "Nolegaltech Radio": 1
  • Eventos tech a los que hemos asistido: 32
  • Eventos tech que hemos patrocinado: 5
  • Eventos tecnológicos en los que nos hemos acabado los pinchos: same (no shame)
  • Ciudades de España en las que hemos trabajado: 18
  • Máxima rebaja para un cliente en una sanción: 61%
  • Clientes que han querido pagarnos menos porque conseguimos arreglar el problema muy rápido: 1
    (curiosamente, al que le rebajamos la sanción) 
  • Viajes de equipo de más de 1000 km porque sí: 1 (2, que nos hicimos ida y vuelta)
  • Coches siniestrados: 1
  • Aviones perdidos: 1
  • Trenes que hemos cogido: 27
  • Churrascos de equipo en el Fogar do Santiso: 0 (shame, shame, shame)
  • Veces que las que nos disfrazamos de conejitos: 1
  • Veces en las que nos emborrachamos juntos: 1
  • Paellas valencianas juntos: 1
  • Lechazo vallisoletano juntos: 1,5
  • Cafés: uncountable
     

Venga, y las que os interesan de verdad:

  • Crecimiento orgánico en la web: 73,8%
  • Facturación total en 2019: 67.000 euros
  • De la cual, gastos: 63.000 euros. Ahí, ahí.

 

En nuestra retro anual hemos aprovechado no sólo para mirar hacia atrás, sino también para plantearnos qué es lo que queremos en adelante. Curiosamente, como comentaba David Bonilla en su reflexión sobre Manfred, casi sin darnos cuenta prestamos servicios para los que en principio no estábamos destinados, así que los iremos incorporando con normalidad a nuestra oferta una vez que se hayan asentado esos procesos en la dinámica del día a día. Nuestras líneas estratégicas para el 2020 serán las siguientes:

  1. Crecer en proyectos tech, ahora que ya tenemos la experiencia suficiente para afrontar retos más grandes. Quizá adoptemos una posición más proactiva, sin esperar a que sean los abogados quienes se acerquen con sus propias ideas sino atacando a aquellos despachos que creamos maduros para adoptar las nuestras, o para desarrollar las que gestemos juntos.
  2. Mantener la consultoría legal para empresas tech, apoyándonos además en un proyecto que debería ver la luz en breve, donde compartimos parte del conocimiento legal de primer nivel para emprendedores de todos los colores.
  3. Asentar nuevas líneas de negocio que han aparecido en el horizonte, durante los seis primeros meses del año, y valorar posteriormente si vale la pena aumentar la familia en este sentido porque no queremos que nadie colapse.
  4. Incrementar nuestra tribu de nolegaltechies particular, hasta conseguir aportar valor más allá de lo que actualmente hacemos.
  5. Apostar por los datos abiertos y por el derecho de los ciudadanos a la transparencia y al conocimiento.
  6. Seguir participando en eventos, jornadas y en todos aquellos lugares donde sintamos que estamos aprendiendo o que estamos aportando valor. O donde haya pinchos, vistas las estadísticas del 2019...

 

Y por último, de los aprendizajes que nos llevamos de este 2019, destacaríamos estos tres:

  • DECIR NO. Ha sido a base de meternos un par de hostias, pero vaya, que nos llevamos la lección aprendida para el próximo año. Quizá no se trate tanto de rechazar trabajo, sino más bien de tratar a la gente como adulta y ayudarles a reemplazar sus expectativas. Muchas veces hemos encontrado que la gente se imagina una cosa (en un contrato, en un proyecto tech, en una consultoría) pero la realidad impone su razón. Y si no somos capaces de darle un sentido a nuestro trabajo o de hablar el mismo idioma que los clientes, pues decirles que no, darles las gracias e intentar darles alternativas.
  • DESCUBRIR NUESTRO CORE. Quizá estábamos un poco obcecados con la idea de "lo que ya sabemos", y dejamos de lado lo que "podemos aportar con el conjunto de saberes que tenemos, y los que queremos tener". Nos gustaba mucho el concepto de empresas líquidas, pero dejamos de lado la aplicación práctica que tiene en nuestra propia empresa. NoLegalTech es más que la gente que lo forma, al final de este camino hemos conseguido crear nuestra propia tribu que está orbitando a nuestro alrededor, dispuesta a compartir conocimiento y sumar valor a nuestro trabajo, y queremos explotar esa posibilidad este año. Nuestro core no son los conocimientos, ni los trabajos que hacemos, sino el valor que aportamos y a partir de ahí, lo que conseguimos con él.
  • FOCO. O como le gusta decir a Jorge Morell desde hace años, "HOCUS FOCUS". Ligado a todo lo anterior (saber decir que no, crecer, apostar, participar, asentar...) necesitamos mantener el foco en lo que queremos conseguir, y si lo que tenemos delante (sea un cliente, un proyecto, un evento, una herramienta) no cumple con ninguno de nuestros objetivos, desecharlo. O redefinirlo para que encaje. Este año queremos invertir nuestro bien más preciado, que es el tiempo, en acciones de alto impacto.

 

¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿que la empresa pete? Ya veis, ni que no hubiéramos estado a punto de saltar por los aires al menos dos veces al año... Lo que tenemos claro es que hemos venido a jugar, a pasarlo bien y a hacer nuestro trabajo lo mejor que sabemos. Y si la empresa no funciona como queremos, pues al menos lo habremos intentado. Feliz 2020.

 

María, Fito, Pepe y Bárbara


Publicado el 07 de enero de 2020