Abrimos un nuevo melón: Legal SaaS

Abrimos un nuevo melón: Legal SaaS
Jul04¿No sabes qué es el Legal Saas? Nosotros tampoco, nos lo hemos inventado. Sigue leyendo si quieres saber cómo hemos pivotado sin querer, y ahora tenemos el doble de trabajo. Legal, tecnológico, innovador... hemos venido a jugar, Mayra.

Por Bárbara Román
// Son 1016 palabras. Esto se lee en, nah, 5 minutos, 4 segundos.

Cuando la gente nos pregunta qué es NoLegalTech, la respuesta corta es “consultora legal para empresas tecnológicas”. Nos encargamos de la parte legal del software. Ya está. Mensaje sencillo, simple, breve. Pero uno no puede renegar de su pasado, porque todos tenemos uno, y nosotros venimos del mundo legal. Durante este año de vida hemos conocido a un montón de programadores, diseñadores, informáticos, QA, CTO’s, CEO’s... pero ¿sabéis qué es lo que conocemos más? Abogados. Millones y millones de abogados. Y esto ha provocado una situación curiosa en el espacio cuántico de los rabbits: cuanto más nos adentrábamos en el mundo tech, más intriga generábamos en el mundo legal.

Abogados inquietos por la parte técnica del mundo legal, preocupados por mejorar sus despachos o rentabilizar sus negocios. Compañeros de profesión durante muchos años que se acercan a preguntarte las cosas más absurdas. ¿Por qué? Porque hablamos su idioma, por los conocimientos técnicos que hemos ido acumulando, por nuestro contacto diario con la tecnología, porque somos bastante simpáticos y siempre estamos metiendo los bigotes donde no nos llaman... no sabemos el motivo concreto, pero al mundo legal le intriga la tecnología y nos preguntaban cosas. Y a veces de esas preguntas surgían grandes ideas.

Lo nuestro es la innovación, promover experimentos, cruzar límites, y a la vista del panorama nos hemos lanzado a probar de nuestra medicina. En estos meses hemos estado trabajando en un proyecto secreto dentro de la madriguera, sobre el que ya habían empezado a llegar rumores a las altas esferas: desarrollo de software para el sector legal. Sí, nos hemos animado a hacerlo porque algunas ideas eran tan buenas que no pudimos resistirlo. No al nivel de las grandes consultoras ni editoriales jurídicas, que quieren ofrecer servicios generales a los que todos los abogados se tengan que adaptar (algunas hasta parece que lo consiguen. Pocas) sino ayudando a los pequeños y medianos despachos a automatizar algún proceso interno para conseguir ser más rentables, eficientes y felices. Por el momento hemos realizado tres proyectos, a los que bautizamos en su momento para defender la confidencialidad de nuestros clientes:

 - Sleepy Face*, ayudando a Santi Calvo con la plataforma web que estaba montando junto con Albert Álvarez. Trabajar con Santi fue un gustazo, no sólo porque tenía muy claro qué quería para su negocio sino porque pequeñas iniciativas como la suya contribuyen a normalizar el uso de la tecnología por los abogados. Una web sencilla, usable, prática, que ofrece solución al cliente que no quiere perder tiempo en esas primeras consultas de abogado y automatiza parte de su trabajo. Esperemos que crezca poco a poco y acabe transformando todo el negocio. Le va muy bien y está contento con el resultado, de lo cual nos alegramos un montón.

 - Winky Face*, que ha sido hasta la fecha nuestro desarrollo estrella para un despacho pequeño orientado al derecho laboral. No sólo por el tiempo dedicado, la complejidad del producto, los errores de novatos que cometimos con él sino por las dificultades añadidas del cliente, que no fue demasiado fácil. Se trata de un proceso de automatización de compliance laboral, donde los responsables del despacho invertían demasiado tiempo y prefirieron rentabilizarlo a través de un producto sencillo, necesario y con mucha proyección. Winky sigue en el armario, esperando su oportunidad, pero esperamos poder verlo en acción porque nos gusta muchísimo el resultado.

 - Porky Face*, este ha sido nuestro proyecto más macarra. La abogada que nos lo propuso estaba demasiado ocupada con su trabajo como para prestarnos la atención que merecíamos, y decidimos darle un impulso del tipo “o nos explota en la cara o lo petamos fuerte”. Nos encargamos de la parte tecnológica y de la legal, con mucho sufrimiento y sacrificando parte del presupuesto porque el bicho saliera adelante,con vídeo promocional incluido. La clienta delegó el proceso por completo en el equipo y de pronto nos vimos estudiando con el programador un Reglamento europeo para parametrizar y seccionar con cuchillo la norma. Un poco drama, pero lo entregamos un viernes, y el lunes la abogada había vendido la idea a otro despacho, que se animará en breve con otro producto similar. Otra muesca en la culata by the crazy rabbits.

 ¿Qué buscan los abogados que acuden a nosotros para estos experimentos? Se lo hemos preguntado directamente, porque los perfiles y los proyectos son tan distintos que no acababa de quedarnos claro. En esencia, buscan un partner tecnológico, alguien que hable su mismo idioma, que aporte soluciones al problema que plantean (o que sus clientes les plantean) y que conozca bien el negocio para que tanto el tiempo como el precio puedan resultar predecibles por adelantado.

 ¿Por qué no lo ponemos en la web? Porque aún estamos probando. Ya hemos metido a Pepellou en la web, que por algo se empieza....Nuestro problema fundamental para abordar estos proyectos es que todos quieren un Ferrari. Algunos incluso llegan con el dinero para pagarlo, pero nadie le daría un Ferrari a alguien que no tiene carné de conducir. Lo contábamos en Madrid hace dos semanas, y en Lleida el viernes pasado: primero coges el monopatín, das una vuelta, lo probamos con tus amiguitos y luego le ponemos un motor, y comprobamos como va. Ya llegará el Ferrari, no hay que preocuparse, pero si no sabes andar en bicicleta, ¿que necesidad habrá de tener un coche? Nosotros no hacemos software para que se quede en el armario, cogiendo moho. Hacemos software para que la gente lo use, bien los clientes de los despachos, bien los abogados. Porque nadie necesita un Ferrari para conseguir un mundo mejor.

Y ná, ya os iremos contando como va esta aventura. Stay tuned!

 

 

* DISCLAIMER: No, los nombres no tienen nada que ver con los clientes.smile


Publicado el 04 de julio de 2018